Decidí dividir en dos la entrada sobre cosmética orgánica ya que primero, es muy importante tener claro en que consiste y segundo, es bueno saber como la podemos reconocer y que debemos tener en cuenta a la hora de escoger nuestros productos de belleza. Al elegir la cosmética natural es importante comprender que su elaboración, olor, textura y presentación son diferentes a la de los productos convencionales (que contienen una buena dosis de activos sintéticos) y las expectativas tienen que estar a la altura de la conciencia ecológica.

Muchas veces, y no busco excusarme, pero quienes tienen también empresas de cosmética natural o preparan cosmética casera saben muy bien de que les voy a hablar.  Decía, muchas veces las preparaciones 100% naturales y vegetales contienen grumos de material, pedazos de hojas y/o pétalos, se separan, su aroma es muy suave o muy fuerte dependiendo el aceite esencial y la mezcla aromática, y por supuesto la textura nunca será la de cualquier crema francesa antiarrugas y carísima de esas que suelen tener nuestras madres en su mesa de noche, y a la cual atesoran como si tuviesen allí el mismísimo secreto de la eterna juventud. (Bueno, debo decir que ahora mi mamá utiliza las cremas que yo muy a conciencia y con todo el esmero le preparo de manera personalizada).

Las texturas de las cremas naturales, y en mi caso vegetales, tienden a ser más líquidas y/o aceitosas, ya que no se  usan siliconas ni espesantes, porque como ya sabemos son derribados del petróleo, y eso no lo queremos en nuestro cuerpo.

Los Colores de las plantas, son eso, los colores de las plantas, y entre eso meto las raíces, flores, frutas, cáscaras, semillas, hojas, cortezas, tallos y demás elementos que del reino vegetal podrían venir. Al no contener entre sus ingredientes colorantes ni aditivos, los productos se encuentran en la gama de los verdes, marrones y amarillos, alguna vez blanco crema y solo con la ayuda de las flores y las frutas, muy pero muy concentradas logramos tener colores como el rosa dentro de nuestras preparaciones.

Es importante también aclarar que un producto orgánico no es sinónimo de hipoalergénico. Hay personas que reaccionan a determinadas plantas y frutas. Lo ideal es probar el producto en la muñeca antes de usarlo. He encontrado por ejemplo a varias personas alérgicas a las fresas, a los cítricos y a las almendras. Cuando esto me sucede busco reemplazar el ingrediente causante de la alergia por uno mas suave, el mas común por ejemplo reemplazamos el aceite de almendras dulces por el de pepita de uva.

Y por supuesto la estabilidad y la durabilidad. Muchas veces el producto se separa en su fase acuosa de su parte cremosa o de su parte oleosa. De la misma forma forma como se separa un jugo dos horas después de que lo dejamos servido en la mesa. Esto sucede porque no contiene agente emulsionantes que mantengan todas las moléculas unidas. Yo insisto a mis clientes siempre agitar el producto antes de usar, aveces solo es porque se activan muchos ingredientes, otras veces se que q el producto después de un par de semanas se va a separar. Lo anterior no dice nada de tu producto, simplemente fue hecho de la manera mas natural posible, el producto esta en perfectas condiciones.

Por ultimo y como todos sabemos, NO tienen la misma vida útil que los que llevan conservantes químicos. No se puede garantizar porque como cualquier cosa viva, la materia orgánica tiene un ciclo de vida. Los productos naturales pueden tener de tres a 6 meses de vida según sus ingredientes. Creanme, he estado trabajando en que podamos disfrutar de todas estas exquisitas y sofisticadas preparaciones por un periodo más largo, siempre respetando lo que las plantas nos puedan ofrecer.

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